La ubicación de Irán es determinante para el comercio energético global debido a su proximidad al estrecho de Ormuz, punto de tránsito para una quinta parte de la producción mundial de petróleo.
Las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, junto con la respuesta de este país, han generado variaciones en los mercados energéticos. El lunes 2 de marzo de 2026, el crudo Brent registró un incremento del 13%, situándose en niveles cercanos a los 77 dólares por barril, tras la paralización casi total del tráfico comercial en el estrecho de Ormuz, informo DW.COM.
La ubicación de Irán es determinante para el comercio energético global debido a su proximidad al estrecho de Ormuz, punto de tránsito para una quinta parte de la producción mundial de petróleo. Según William Jackson, economista jefe de mercados emergentes de Capital Economics, una interrupción prolongada en esta vía podría elevar los precios por encima del umbral de los 100 dólares por barril.
Irán se sitúa como el cuarto mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). De acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), el país posee el 25% de las reservas de Oriente Medio. Pese a las sanciones internacionales, Irán aumentó su producción en un millón de barriles diarios entre 2020 y 2023 para satisfacer la demanda del mercado chino.
Como medida de contención, la OPEP+ acordó el domingo 1 de marzo aumentar la producción de crudo a partir de abril, con el objetivo de estabilizar la oferta en los mercados internacionales.
Según El Espectador, los problemas en el tránsito por el estrecho de Ormuz, además de algunas afectaciones derivadas sobre el tráfico que circula por el Canal de Suez, son dos granadas de mano para el comercio global. De fondo, ambas vías representan una arteria vital para el intercambio de bienes entre Asia, el Medio Oriente y Europa.
“Sólo por Suez se estima que transita más de 10 % del comercio global, para tener en cuenta. Y si bien este corredor está abierto, algunas navieras han restringido sus operaciones por canal ante posibles daños colaterales de la guerra contra Irán, que en este momento amenaza con volverse un conflicto regional (con ataques en varios países del Golfo Pérsico” sostiene el periodico colombiano.
Agrega que todas las rutas de esta empresa que utilizan la ruta Medio Oriente-India-costa Este de EE.UU. harán tránsito por el cabo de Buena Esperanza (dando la vuelta entera por la punta Sur de África).
“Lo cierto es que, por cuenta de la posición geográfica de nuestro país y continente, la guerra contra Irán no le pega a los flujos comerciales marítimos hacia y desde Asia (pues normalmente toman ruta por el Pacífico) o hacia Europa (pues se usa el Atlántico y el Mediterráneo). Sin embargo, las restricciones que se han impuesto por cuenta de los ataques entre EE.UU., Israel e Irán sí generan presiones extra sobre un andamiaje logístico que, en medio de complejidad y tamaño, no tiene mayores espacios para flexibilidades de esta escala sin pegarle a los precios”.
Analdex ha advertido que, más allá de los precios del petróleo, lo primero que irá subiendo son los costos de fletes y seguros, especialmente en esas rutas sostiene el diario.
El aumento en los precios del crudo impacta directamente en los índices de inflación global. El análisis de Capital Economics establece que un incremento del Brent hasta los 100 dólares por barril añadiría entre 0,6 y 0,7 puntos porcentuales a la inflación mundial.
Este escenario técnico plantea la posibilidad de que los bancos centrales ajusten al alza las tasas de interés para contener el crecimiento de los precios, lo que incidiría en una desaceleración del crecimiento económico y del gasto de los consumidores.

