sáb. Nov 29th, 2025

XLIII Asamblea de ALIM 2025: Geopolítica, Clima y Desafíos Alimentarios en el Foco

PorPedro Mendoza

noviembre 26, 2025
Bruce Mac Master delineó ante la asamblea de ALIM una matriz de cuatro desafíos sistémicos que definen el nuevo escenario global para América Latina. Foto cortesia

Cartagena de Indias se convirtió en el epicentro del debate agroindustrial latinoamericano al albergar la XLIII edición de la Asamblea de la Asociación Latinoamericana de Molineros Industriales de Trigo (ALIM 2025).

Con la participación de delegaciones de más de 31 países, el cónclave se ha posicionado como el foro clave para delinear la hoja de ruta del sector frente a los complejos retos del panorama global.

El encuentro fue inaugurado por Juan Manuel Martínez, presidente de la Junta Directiva de la Cámara Fedemol de la ANDI, quien subrayó la trascendencia del evento. “Estamos construyendo desde ALIM el futuro de esta industria y lo que debería ser el legado para las nuevas generaciones,” afirmó Martínez, enfatizando la visión prospectiva que impulsa la asamblea.

La conferencia de instalación, a cargo de Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), ofreció un exhaustivo análisis sobre la reconfiguración de la geopolítica internacional. Mac Master identificó una serie de factores de riesgo que impactan directamente en el comercio y la estabilidad económica, tales como el escalamiento de los conflictos interestatales, la emergencia climática y la volátil geopolítica.

En el contexto de la geoeconomía, el líder gremial precisó la posición estratégica de Colombia, destacando que Estados Unidos continúa siendo uno de sus principales destinos de exportación, acaparando cerca del 28,9% del total de las ventas externas.

Bruce Mac Master delineó ante la asamblea de ALIM una matriz de cuatro desafíos sistémicos que definen el nuevo escenario global para América Latina. En primer lugar, la región enfrenta una profunda crisis de las instituciones y un preocupante deterioro de la democracia. Este vacío de gobernanza se complementa con la ausencia de una agenda seriay de una auténtica hoja de ruta económica clara para el desarrollo sostenible. A nivel social, el continente sigue lidiando con el persistente flagelo de la pobreza y la inequidad social, un obstáculo estructural para el progreso. Finalmente, estos retos se ven magnificados por la inminente y transversal amenaza del cambio climático y el calentamiento global, que exige una acción coordinada y urgente.

 

  Cristián Fieiras; genio de los efectos visuales en Colombia 4.0

Respecto a la agroindustria, Mac Master fue enfático al señalar que los principales riesgos sectoriales se centran en las disrupciones climáticas y geopolíticas, las barreras comerciales emergentes y la marcada volatilidad de los precios de las materias primas.

El presidente de la ANDI también destacó la capacidad de adaptación y modernización del sector, asegurando que “ALIM es un espacio para la prospectiva, para trascender las preocupaciones meramente empresariales y proponer soluciones de desarrollo que demuestren que América Latina es mucho más de lo que ha manifestado hasta ahora.” Subrayó que la modernización de la industria ha permitido generar empleo cualificado, beneficiando directamente a subsectores como la panadería y las pastas.

  Las energías renovables una causa nacional

Por su parte, Pilar Ortiz, directora de la Cámara Fedemol de la ANDI, identificó dos retos fundamentales para la industria molinera nacional y regional. El primero es la dependencia de la materia prima, el trigo, cuya importación es casi total en Colombia debido a las condiciones climáticas que impiden una producción local a gran escala.

El segundo desafío es de índole demográfica y nutricional: la economía plateada. “Empezamos a tener más adultos mayores que niños. Allí tenemos que observar cómo consumimos los alimentos derivados del trigo, considerando que los adultos mayores ya tienen necesidades nutricionales adicionales,” explicó Ortiz, apuntando a la necesidad de innovar en productos adaptados a las dietas de la población envejecida.

La modernización de la industria ha permitido generar empleo cualificado, beneficiando directamente a subsectores como la panadería y las pastas.

Cifras de un Sector Vital

La industria molinera en Colombia se presenta como un pilar económico robusto. Genera 17.870 empleos formales directos, cuenta con una infraestructura de 40 plantas de procesamiento y agrupa a 20 empresas productoras de harina de trigo. Anualmente, el país produce aproximadamente 1,3 millones de toneladas de harina de trigo, con la siguiente distribución clave: el 70% se destina al sector panadero, el 20% a galletería y el 10% restante a la producción de pastas, un segmento que ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años.

La cumbre de ALIM 2025 se prolongará hasta el miércoles 26 de noviembre en Cartagena, dedicando su agenda académica a profundizar en estos y otros temas esenciales para garantizar la seguridad alimentaria y la competitividad regional.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *