El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), en articulación con el Fondo Nacional de Turismo (Fontur), ha programado la ejecución de la segunda versión de la Gran Feria Artesanal del Caribe, AMA, del 14 al 17 de mayo de 2026.
El evento tendrá como sede el centro de eventos Puerta de Oro en Barranquilla, infraestructura que albergará una muestra comercial integrada por 125 marcas nacionales. Los indicadores de proyección técnica de la entidad estiman una afluencia de 12.000 visitantes, segmentados entre consumidores nacionales y usuarios internacionales, distribuidos en seis categorías comerciales: diseño, decoración, arte, bienestar, gastronomía y productos para el segmento infantil.
La estructura financiera del evento se basa en el histórico registrado en la edición anterior, la cual reportó un volumen de transacciones comerciales de 1.250 millones de pesos. Dicho flujo de capital impactó de manera directa en la base productiva de aproximadamente 800 artesanos. Para la vigencia 2026, el modelo de proyección del MinCIT establece una meta de crecimiento del 20% en el volumen de ventas, con el objetivo de alcanzar los 1.500 millones de pesos.
Este incremento en la expectativa de recaudo se vincula a una ampliación en la base de beneficiarios, proyectando un impacto positivo en la economía de 1.000 artesanos. La participación de 12 compradores internacionales en ruedas de negocios cerradas constituye el eje de la estrategia de internacionalización del sector.
Según datos de la balanza comercial de servicios y artesanías, el trabajo de comunidades nacionales ha registrado una inserción sostenida en mercados de Europa, Asia y Norteamérica durante los últimos diez años, consolidándose en los registros de exportaciones como bienes con valor agregado de identidad.
El modelo de negocio que sustenta la feria AMA se fundamenta en la integración de la técnica ancestral con los estándares de calidad demandados por el mercado contemporáneo. Los registros de producción indican que las piezas en exposición (textiles, orfebrería, ebanistería y cerámica) son el resultado de procesos de co-creación entre artesanos y diseñadores. Para la selección de las 125 marcas participantes, se implementó un comité de curaduría técnica compuesto por expertos en diseño y mercado, entre los que se encuentran Francesca Miranda, Mane Mendoza, Elsa Gutiérrez de Piñeres, Marcela Cure, Tomás Vera y Alex Agudelo.
Este proceso de filtrado responde a criterios de estandarización técnica necesarios para la competitividad en vitrinas comerciales de alto impacto. La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, señaló que este escenario funciona como una plataforma de visibilización y un motor de atracción para el turismo cultural, factor que incide en el Producto Interno Bruto (PIB) regional del Caribe. La dinámica del evento busca reducir la intermediación en la cadena de suministro, permitiendo el contacto directo entre el productor primario y el consumidor final o el comprador de gran escala.
El departamento del Atlántico, con Barranquilla como nodo logístico, ha sido seleccionado estratégicamente para este evento debido a su capacidad instalada en servicios turísticos. De acuerdo con las cifras de ocupación hotelera proyectadas por Cotelco para la semana del 14 al 17 de mayo, se prevé un incremento de 4,2 puntos porcentualesderivados directamente del flujo de visitantes a la feria.
El gasto promedio diario por visitante extranjero en este tipo de eventos se estima en 185 dólares, mientras que el gasto del turista nacional oscila entre los 320.000 y 450.000 pesos, incluyendo transporte, alimentación y compras de productos en exhibición.
La oferta gastronómica y de bienestar integrada en la feria AMA representa el 15% de las marcas participantes, lo que diversifica la fuente de ingresos del evento. El registro de la propiedad intelectual y los sellos de denominación de origen son componentes transversales en la muestra, asegurando la trazabilidad de los productos provenientes de comunidades rurales y grupos étnicos del país. Este enfoque técnico permite que la feria no solo funcione como una unidad de venta temporal, sino como un registro estadístico de la capacidad productiva de los talleres artesanales a nivel nacional.
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Prospectiva del Sector Artesanal 2026
El sector artesanal en Colombia ha dejado de ser una actividad de subsistencia para convertirse en un renglón de la economía naranja con indicadores medibles. Los microdatos del Sistema de Información para la Artesanía (SIART) muestran que la formalización de las unidades productivas artesanales ha crecido un 8% en los últimos dos años. La Feria AMA se inserta en este contexto como el evento de referencia para la región Caribe, buscando equiparar la representatividad de ferias consolidadas en el interior del país.
El monitoreo de las ventas realizadas durante los cuatro días de exposición será procesado por el equipo de analítica de Fontur para ajustar las políticas de estímulo a la comercialización del próximo año. La meta de beneficiar a 1.000 artesanos implica una cobertura sobre el 3,5% de la población artesanal registrada formalmente en la base de datos nacional, lo que subraya la necesidad de escalabilidad de este tipo de plataformas comerciales.


