El Ideam calcula más del 90% de probabilidad de que el fenómeno del niño se extienda al primer semestre de 2027. Aguas de Cartagena adecua equipos de bombeo y activa control de perdidas para sostener el servicio.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) estimó una probabilidad superior al 90 % de que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño continúen hasta el primer trimestre de 2027. Consiste en un calentamiento sostenido de las aguas del océano Pacífico tropical, alteración que en la región Caribe colombiana genera reducción en el volumen de precipitaciones y aumento en las tasas de evaporación.
Frente a esta proyección climática, Aguas de Cartagena –ACUACAR – formalizó la activación de su plan de contingencia. Este instrumento técnico reúne protocolos operativos diseñados para sostener la continuidad en el suministro de agua potable cuando disminuye la disponibilidad hídrica en las fuentes naturales de abastecimiento.
El plan contempla obras civiles y electromecánicas en las estructuras de captación —instalaciones ubicadas en el cuerpo hídrico para extraer el agua cruda, es decir, el agua en su estado natural antes de ingresar a los procesos de desinfección y filtrado—.
El esquema de contingencia de Aguas de Cartagena articula un monitoreo continuo sobre tres variables críticas: los niveles en los tanques de compensación urbana —estructuras reguladoras diseñadas para estabilizar las diferencias entre el caudal bombeado y las horas pico de consumo—, las condiciones hidrológicas en la cuenca de captación y los parámetros físico-químicos del fluido. Durante el estiaje prolongado —período de reducción extrema del caudal por falta prolongada de lluvias—, la masa de agua superficial pierde volumen y aumenta la concentración de sólidos en suspensión, que son partículas insolubles como arcilla, limo y arena.

El operador desarrolla los procedimientos en la turbiedad exige ajustes dinámicos en los procesos químicos de potabilización dentro de las plantas de tratamiento: la coagulación —aplicación de reactivos químicos para aglutinar partículas microscópicas en formaciones mayores denominadas flocs— y la sedimentación —decantación física donde estos agregados caen al fondo por efecto de gravedad para clarificar el agua antes del filtrado final—, dos pasos determinantes para no rebasar el Índice de Riesgo de la Calidad del Agua para Consumo Humano (IRCA), fijado por la regulación sanitaria colombiana.
En la captación, la empresa ejecuta obras de adaptación en las tomas para modificar la cota de succión de las bombas electromecánicas. La maniobra busca impedir la cavitación hidráulica —fenómeno destructivo en el que la caída de presión genera burbujas de vacío que colapsan y rompen los álabes del motor impulsor—, lo que garantiza el transporte continuo de agua cruda hacia las plantas potabilizadoras aún si la lámina de agua de la fuente desciende.
El balance de distribución incorpora la fiscalización de extracciones no autorizadas. Las conexiones clandestinas y los lavaderos informales drenan el caudal y fracturan la presión hidrostática —la fuerza ejercida por el agua confinada para elevarse dentro de la tubería—, lo que restringe directamente el servicio en los sectores terminales y cotas topográficas altas de la ciudad.
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Además, la manipulación no técnica de la red matriz crea riesgos de contaminación cruzada por succión de aguas freáticas cuando la tubería pierde presión interna. Esta conducta constituye el delito de defraudación de fluidos (artículo 256 del Código Penal colombiano), sujeto a sanciones administrativas y penas de prisión.
En la demanda final, Aguas de Cartagena activó un plan de contención del consumo en hogares, comercios e industrias. Medidas como limitar el tiempo de ducha a cinco minutos, lavar exteriores exclusivamente con balde, usar lavadoras a carga completa y subsanar fugas en griferías reducen la tasa horaria de vaciado de los tanques de reserva.
La disciplina en el gasto doméstico permite conservar las existencias de agua tratada frente a un déficit de lluvias que se extenderá durante los próximos meses. Aguas de Cartagena Acuacar lleva 31 años operando en la ciuda, inició sus labores el 26 de junio de 1995.

