Asobancaria y Colombia Fintech piden frenar el aumento de la tarifa al 21 por mil; Hacienda defiende que el recaudo busca $1,26 billones sin exceder la tasa promedio de la ciudad.
El Concejo de Bogotá inició el debate del Proyecto de Acuerdo 724 de 2026, una iniciativa tributaria con la que la administración distrital proyecta recaudar $1,26 billones anuales. El punto central de fricción radica en el ajuste sobre el Impuesto de Industria y Comercio (ICA) —gravamen de orden municipal que recae de manera directa sobre los ingresos brutos obtenidos por la realización de actividades industriales, comerciales o de servicios—.
🚨 Bogotá dejará de ser la capital financiera de nuestro país.
Subir en un 50% el ICA para estas actividades puede encarecer los servicios y alejar empresas, talento e inversión.
Junto a @GabrielSantosCD, presidente de @colombiafintech, hacemos un llamado a retirar este… pic.twitter.com/9Hj8IJMvX2
— Jonathan Malagón (@JoMalagon) September 8, 2026
Ante el articulado, Asobancaria y Colombia Fintech solicitaron el retiro de la medida señalando riesgos directos sobre el costo de intermediación financiera. Ambas organizaciones argumentan que una mayor presión tributaria eleva la originación de crédito —el costo operativo y financiero que asume una entidad desde que un usuario solicita un préstamo hasta su desembolso efectivo—. De acuerdo con las entidades gremiales, este sobrecosto podría trasladarse al consumidor final en productos de crédito comercial, hipotecario y de consumo.
Asimismo, los gremios advierten sobre un posible arbitraje tributario: el incentivo para que bancos tradicionales y firmas fintech —compañías tecnológicas que desarrollan servicios financieros digitales como pasarelas de pago o billeteras electrónicas— trasladen sus sedes operativas a municipios aledaños de Cundinamarca con menores cargas impositivas, comprometiendo empleos y base gravable distrital.
Por su parte, la Secretaría Distrital de Hacienda defendió el incremento argumentando la capacidad de pago del sector financiero. La entidad sostiene que la tasa efectiva de tributación de estas instituciones —el porcentaje real de impuestos que paga una entidad en comparación con sus utilidades netas, tras descontar deducciones y beneficios fiscales— permanece por debajo de la media que asumen otras actividades comerciales e industriales en Bogotá, sostuvo el periódico El Espectador.
“Para defender el incremento, Hacienda comparó la tarifa propuesta en Bogotá con la aplicada en otras capitales. Barranquilla y Tunja tienen tarifas de 30 por mil para el sector financiero, mientras que Cali aplica una de 25 por mil.
Bogotá llegaría a 21 por mil si el Concejo aprueba el proyecto. La Administración sostiene que en las tres ciudades utilizadas como referencia no se ha registrado una disminución del recaudo con el paso del tiempo y espera que la capital mantenga un comportamiento similar.
El comunicado no incluye las series históricas de recaudo de Barranquilla, Tunja y Cali, ni compara otras variables que pueden influir en los resultados, como el tamaño de las economías locales, la cantidad de entidades domiciliadas o las diferencias en sus bases gravables”, sostiene el diario de circulación nacional.

