Una investigación del Politécnico Grancolombiano demuestra mediante biometría cómo las emociones de la cotidianidad y el consumo publicitario configuran dos representaciones territoriales divergentes en un mismo espacio urbano.
El Politecnico Gran Colombiano, entrego una a investigación liderada por Alexander Balzán, enla que sistiene que residentes y turistas viven un mismo lugar de formas muy distintas, y que esa diferencia dice mucho sobre la imagen de una ciudad.
Sostiene el despacho de prensa del centro de educación Superior, que la reflexión que deja la investigación para quienes viven Cartagena, es que cada persona también tiene el poder de transformar la imagen de la ciudad. Cuidar las calles aunque no sean turísticas, respetar el patrimonio histórico, apoyar los negocios locales o construir relaciones de confianza con los vecinos son acciones que generan experiencias positivas para otros
Conexto de la Investigación.
El estudio titulado “Measuring city brand perceptions via neuromarketing”, fue encabezado por el investigador Alexander Balzán y auspiciado por el Politécnico Grancolombiano. La investigación determina que las emociones y las vivencias de la cotidianidad constituyen los elementos rectores mediante los cuales los individuos procesan, estructuran y comunican la naturaleza de un enclave urbano.
La representación mental de un territorio se articula con frecuencia antes de la presencia física en el destino. En el caso de Cartagena de Indias, la aproximación inicial del observador foráneo se sustenta en imágenes de la arquitectura militar de la Colonia, fachadas de tonalidades vivas en el sector de Getsemaní y el horizonte marítimo en el ocaso.
Cartagena celebra la libertad.
Noviembre nos vuelve a conectar con una historia de lucha, memoria y resistencia que sigue viva.
Se viene #LaFiestaQueNosUne. https://t.co/tyVt3O7LHw
— Alcaldía de Cartagena (@AlcaldiaCTG) September 28, 2026
Se trata de una aproximación focalizada, de temporalidad breve y protegida de las fricciones de la infraestructura de base.
Por el contrario, el morador cotidiano observa el territorio a través del prisma de la subsistencia y el servicio público. En este plano, la arquitectura colonial deja de ser un motivo de contemplación para convertirse en un punto de congestión vial; el clima deja de representar un factor de relajación para erigirse en una exigencia física constante, y las precipitaciones pluviales activan inquietudes por desbordamientos en sectores no canalizados.
El ciudadano local suele experimentar simultáneamente orgullo ante el reconocimiento internacional de su patrimonio y frustración frente a las asimetrías socioeconómicas que la divulgación oficial omite.
Desde el punto de vista metodológico, el aporte central del trabajo de Balzán reside en el uso de herramientas biométricas para cuantificar las respuestas corporales ante estímulos visuales y del entorno.
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Cuando la narrativa pública de un municipio prioriza de forma exclusiva los requerimientos del mercado turístico y desatiende las demandas de habitabilidad, se genera un fenómeno de disonancia en la población autóctona.
Los ciudadanos dejan de identificarse con el discurso oficial y asumen una postura de censura hacia su propia localidad, sostiene el despacho de prensa de la Universidad Politécnico Gran Colombiano.
Como parte de esta línea de investigación, también se desarrolló junto con la Secretaría de Turismo y Entretenimiento de Medellín una serie de grupos focales diseñados con técnicas de neuromarketing para comprender cómo perciben los ciudadanos la marca ciudad y cuáles son los elementos que más influyen en su sentido de pertenencia hacia Medellín.

