“Los TES a 10 años han alcanzado, por momentos, tasas cercanas al 15% y el gasto público desmedido limitó la capacidad del Banco de la República para reducir la inflación y disminuir la tasa de interés de referencia”, presidente de Asobancaria.
Durante el 24° Congreso de Riesgos en Cartagena, organizado por la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria) se presentó un balance cuantitativo sobre el comportamiento macroeconómico del país, caracterizado por un ensanchamiento de las obligaciones estatales y una contracción en la formación de capital productivo.
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, destacó algunos indicadores que dan cuenta del deterioro de las finanzas públicas del país en los últimos años. El líder gremial resaltó que el déficit fiscal de Colombia pasará de 3,2% del PIB, promedio de las cifras entre 2015 y 2019, a 7,2% este año, según las estimaciones del Ministerio de Hacienda. Por su parte, el gasto aumentó de 18,8% a 23,2% del PIB, mientras que la deuda pública de 44,7% a cerca de 60%.
El indicador central del desbalance reposa en el déficit fiscal —entendido como la diferencia negativa registrada cuando los gastos consolidados del Estado superan sus ingresos corrientes—, el cual alcanzará el 7,2% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre del presente año, según proyecciones del Ministerio de Hacienda.
El presidente del gremio indicó que los TES – instrumentos de deuda pública doméstica que emite el Ministerio de Hacienda para obtener liquidez a 10 años -han alcanzado, por momentos, tasas cercanas al 15% y el gasto público desmedido limitó la capacidad del Banco de la República para reducir la inflación y disminuir la tasa de interés de referencia. En ese contexto, recordó que el año pasado la economía colombiana apenas creció 2,5%, mientras que la inversión como proporción del PIB se desplomó de un 23,4% en 2015 a 16,7% en 2025.
Según lo expresado por el Gobierno, su apuesta es reducir el tamaño del Estado y permitir que el sector privado florezca.
“Este es un gobierno que le apuesta al crowding in y en esa estrategia los bancos tienen un rol central y definitivo. En un momento de crisis fiscal, cuando el sector público ya no puede continuar aumentando más su gasto, el sector privado debe dar un paso adelante y echarse al hombro el crecimiento de la economía. Y a los bancos nos corresponde acompañarlo”. puntualizó.

Liz Bejarano directora Financiera y de Riesgos de Asobancaria modero uno de los paneles que se desarrollaron durante los dos dias de congreso planteó que la gestión de riesgos debe trascender el cumplimiento regulatorio para convertirse en un componente fundamental de la estrategia de las entidades financieras. Destacó la importancia de construir una cultura transversal que conecte las áreas de riesgos con las decisiones del negocio. Este enfoque permite anticipar amenazas, fortalecer los controles y acompañar las oportunidades de crecimiento de manera responsable. Gestionar riesgos también es crear valor.
Por su parte el presidente de Asobancaria al auditorio en Cartagena, mencionó que el crédito es el principal vehículo para recuperar la inversión y el crecimiento económico.
En este proceso, la gestión de riesgos desempeña un papel fundamental, pues permite mejorar la evaluación de los deudores, facilita el acceso al crédito de nuevos segmentos, optimiza la asignación del capital, viabiliza proyectos más complejos y fortalece la confianza y la estabilidad del sistema financiero, todo esto mientras se protegen los ahorros de los depositantes.
En el frente normativo e institucional, la presidencia de Asobancaria advirtió sobre distorsiones en la aplicación del régimen de insolvencia para personas naturales. Si bien este mecanismo legal fue estructurado para proteger deudores con cesación justificada de pagos, se documentó la articulación de intermediarios no autorizados que tramitan declaratorias de quiebra fraudulentas para eludir compromisos vigentes.
🌍 Panel | ¿Cómo afecta la incertidumbre geopolítica a la gestión de riesgos y los mercados?
@SantiCastrogo, representante a la Cámara, advirtió sobre los desafíos comerciales que plantea China y destacó la oportunidad de recuperar mercados en Venezuela.
Señaló que para atraer inversiones es fundamental reducir los riesgos reputacionales y recuperar la confianza mediante una senda fiscal creíble.
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#24CongresoRiesgos— Asobancaria (@Asobancaria) October 23, 2026
En materia de ciberseguridad y fraude financiero, el sector requirió la implementación de un registro obligatorio de identidad para la adquisición y posesión de tarjetas SIM en telecomunicaciones.
La ausencia de trazabilidad en las líneas celulares impide judicializar a los autores materiales de extorsiones y transferencias ilícitas canalizadas desde centros penitenciarios, lo cual demanda la unificación de una base nacional de datos sobre modalidades de estafa digital.
Finalmente, en el plano macrosectorial, las alertas por la severidad estadística del fenómeno de El Niño —cuyas mediciones meteorológicas proyectan condiciones de sequía térmica sin precedentes en los registros instrumentales modernos— exigen la formulación de instructivos crediticios técnicos focalizados.

