Tratándose de insumos que van a impactar directamente la salud y la vida de millones de personas, el nivel de exigencia y fiscalización en la cadena de suministro no da margen al error.
El ciudadano común que acude a una farmacia suele fijarse en la marca, el empaque o la presentación de un medicamento, pero rara vez repara en el componente esencial que hace posible su efecto terapéutico: el principio activo. En el marco del Foro de Salud de la Andi en Cartagena, Cristian La Rota, Key Account Manager para Chile, Perú y Paraguay de MPI Pharmaceutica compañía proveedora de estos insumos, explicó la trascendencia de este eslabón en la salud pública. “Nosotros comercializamos los APIs (Active Pharmaceutical Ingredients), que son las materias primas con las cuales se elaboran los medicamentos en cualquier forma farmacéutica”, señaló, precisando que estos componentes se adaptan tanto para tabletas y soluciones como para suspensiones e inyectables.
Hace más de 50 años esta compañaia empezó a comercializar sustancias activas (API, por sus siglas en inglés) para las industrias farmacéutica y veterinaria. Poco a poco, se han ido incorporando nuevos campos de negocio, que seguin desarrollando en la segunda generación. Es cierto que las raíces de la empresa familiar se hallan en Hamburgo, pero la experiencia está anclada tambien en America.
La producción de estas materias primas tiene un claro epicentro geográfico en el continente asiático, una realidad que define la dinámica del mercado global y de la cual Latinoamérica es profundamente dependiente. Según el Key Account Manager , las dos grandes potencias demográficas del mundo lideran este sector gracias a su infraestructura. “Lo que es China e India tienen industrias muy fuertes en la producción de medicamentos. Por ser la materia prima gran parte de la producción de los fármacos, ellos tienen industrias muy desarrolladas en esta área”, afirmó destacando la relevancia de mantener canales comerciales estables con estos proveedores para evitar el desabastecimiento.
Tratándose de insumos que van a impactar directamente la salud y la vida de millones de personas, el nivel de exigencia y fiscalización en la cadena de suministro no da margen al error. La Rota enfatizó que el negocio de los principios activos se sostiene sobre dos pilares innegociables: una confianza ciega entre las partes y una rigurosidad técnica extrema. En ese sentido, recordó que existen estrictos filtros internacionales encargados de auditar cada lote. “Hay diferentes entidades de diferentes países, como la Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos, que regulan todo el control de calidad de la producción de estas materias primas, como también de los productos finales que se fabrican”, explicó.

Al ser consultado sobre el panorama regulatorio en América Latina, el ejecutivo elogió el rol de las agencias de control locales y situó a las autoridades colombianas en un lugar de liderazgo regional por sus elevados estándares de exigencia.
“Yo pienso que la regulación que tiene Colombia, en especial el Invima, es una de las entidades más respetables a nivel de regulación fitosanitaria en Latinoamérica, junto con el Cofepris de México y el Anvisa de Brasil”, manifestó. Asimismo, añadió que al compararse con referentes globales como la FDA de Estados Unidos, la región va por un muy buen camino, consolidándose como un espejo para otros países vecinos.
Por otro lado, la innovación tecnológica y la transformación digital también están reconfigurando la base de la ciencia médica. La Rota se refirió al impacto que herramientas como el análisis de datos y la inteligencia artificial (IA) tienen en la industria, acortando los tiempos de investigación para atender las demandas epidemiológicas actuales.
“La inteligencia artificial ayuda a identificar cuáles son las necesidades de los usuarios finales del producto terminado, para así mismo hacer el desarrollo de las nuevas moléculas que se van a usar quizás en 10 o 20 años”, apuntó el experto, señalando que los tratamientos del futuro se están diseñando y sintetizando desde ahora gracias a estas tecnologías.
Finalmente, el especialista aprovechó el espacio para extender recomendaciones directas a los consumidores, recordando que la seguridad de los medicamentos también depende del manejo que se les dé en el hogar. Enfatizó la importancia de la prevención frente a la falsificación y el vencimiento de los productos. “Es muy importante siempre buscar el registro sanitario, comprar el medicamento en un lugar confiable y revisar siempre las fechas de vencimiento”, advirtió.
Concluyó señalando que cuando un fármaco expira pierde su efectividad, por lo que “es mejor adquirir un nuevo medicamento para que pueda hacer el efecto que uno desea, y darle una buena disposición también a ese medicamento vencido”.

