La trayectoria del artista abarca exposiciones en Norteamérica, Sudamérica y Europa. La Fundación Corazón Verde reporta una operación de 23 años en el desarrollo de proyectos sociales en Colombia.
La Fundación Corazón Verde y la plataforma El Coso, Contemporáneo Social, otorgaron el pasado 3 de junio el reconocimiento Maestro de Maestros al artista Christian Albarracín. La entrega del galardón se realizó en una exposición que presentó obras del artista.
El artista afirmó. “Recibir este reconocimiento representa un honor muy especial, no solo por lo que significa dentro del mundo artístico, sino porque también demuestra cómo el arte puede convertirse en una herramienta de transformación social y de conexión humana”.
Este reconocimiento se entrega como parte de las actividades de la Fundación Corazón Verde, entidad que destina recursos a programas de vivienda, educación y asistencia psicológica para familias de policías víctimas de violencia y conflicto armado en Colombia.
Ver esta publicación en Instagram
El artista desarrolló una investigación técnica autodidacta sobre la composición del papel durante ocho años, analizando variables como el gramaje, la textura y la resistencia. Su proceso de trabajo consiste en la superposición de capas de papel cortadas y ensambladas manualmente para conformar estructuras tridimensionales de hasta dos metros de altura, sostiene informacion
En entrevista publicada por el diario El Espectador sobre como llego a Miami, sostuvo. Es mi tercer año en Context. Ya he estado en la feria de Miami, en esta sección. La obra que exhibí se llama Sujetos de ciudad, son esculturas de espaldas. He estado en ferias como Miami, Palm Beach y Wynwood. Para este año los organizadores, que ya conocían mi obra, decidieron darme un espacio con cinco obras de un formato más grande de 1,80 metros y también estoy en Context con obras más pequeñas de 1,10.
Sobre por que eligio el papel para sus obras manifesto. “Antes de esto yo trabajaba otra técnica más poligonal con el papel y cuando llegué al plano seriado, me gustó mucho porque el papel se convierte en un elemento muy delicado. Las esculturas en papel, usualmente, necesitan un cubículo de vidrio para que la obra no se dañe. La humedad la puede acabar y yo quería que el papel fuera resistente y que tuviera más durabilidad. Me gusta que la gente pueda tocar las obras”.


